Mi padre lleva enfermo varios meses y en casa empieza a estar la cosa más difícil para conseguir algo, soy consciente que empieza a faltar el dinero pero mi madre se comporta como si todo estuviera normal.
Empieza el curso. Y ese año hay un chico guapísimo en mi clase: Juanlu. Es repetidor y un par de años mayor que yo (que yo y que toda la clase). Tiene más experiencia con chicas, es guapo y sabe como conseguir para que todas nos consideremos únicas. Aunque me han avisado para que procure relacionarme lo menos posible con él. No es recomendable si quieres sacar buenas notas... pero es el chico más guapo del insti y soñadora como soy, me imagino con él.
Soy el bicho raro de clase y me relaciono... con los otros dos bichos raros de clase. Solo me preocupo de sacar buenas notas y me trae sin cuidado la moda o si ese año se llevan los calcetines de flores con zapatos de tacón o los vaqueros superceñidos con camisetas cortadas justo debajo del pecho.
Gordita, con la cara llena de espinillas, me escondo detrás de unas gafas y tapo mi pecho bastante generoso (con que me llamen vaca lechera durante el verano tengo bastante). Procuro pasar desapercibida aunque es algo complicado con mis notas y mi altura (¿a quién se le ocurriría hacerme tan alta?)
Me gustan los chicos, por descontado y tengo sueños bastante eróticos, por descontado también a mi edad. Pero aunque parezca difícil entender, no son el objetivo de mi vida en ese momento. Quiero estudiar mates y para conseguirlo, hay que aprender mucho (ese sí es mi objetivo). Y en clase miro de reojo a Juanlu cuando veo al grupito de chicas que siempre anda a su alrededor..., aunque jugar con el número e y los logaritmos neperianos es realmente divertido.
Me gusta aprovechar los recreos y los minutos entre clases leyendo siempre algo, aunque realmente no es aprovechar, disfruto leyendo, me gusta meterme en la historia, ser el caballero que salva a la princesa o lucha contra el tío malvado que quiere quitarme mi herencia (nada de ser la novia que se queda en el castillo bordando hasta la llegada de su prometido... ¡que aburrimiento por favor!) y así consigue sorprenderme muchísimo alguien cuando escucho justo al mi lado:
-¿Sabes que eres realmente muy guapa?
¡Uhhhffffff! Estaba tan metida en la novela que ni me había dado cuenta que alguien se acercaba a mi, y muchísimo menos que ese alguien es Juanlu sin comitiva femenina y babosa alrededor.
Sé que está mintiendo. No soy guapa ni tengo un tipo estupendo ni muchísimo menos mi forma de vestir es la adecuada; soy aburrida, la empollona de clase y nada, nada atractiva. Pero me gusta que me diga eso y además siento curiosidad por saber hasta donde quiere llegar, porque automáticamente se que quiere algo de mi.
- ¿Te gusta leer?
- Ajá
- ¿Qué lees?
- Ivanhoe de Walter Scout
- Ah! (arruga la frente, ni puñetera idea) ¿es de amores?
- Bueno, algo hay, pero más bien trata sobre el trasfondo de clases a consecuencia del poder que puede conseguirse por mediación de la religión en la Inglaterra medieval (es mi sistema para quitarme pelmazos de encima, aunque hay pocos que se acerquen, pero de vez en cuando alguno llegaba).
-¿Y te gusta leer esas cosas? Parecen muy aburridas.
- Son mucho más interesantes que el decidir que ropa ponerse cada mañana para ir a clase (ahora me reconozco muy pedante).
- Bueno, no está mal. Me tendrás que enseñar a comprenderlo cuando empieces a salir conmigo.
-¿Cómo? (ahora si que había conseguido sorprenderme de lo lindo)
- Que si quieres venirte conmigo al cine este sábado.
No puedo. Tengo que hacer cosas en casa y además preparar el trabajo para filosofía sobre Camus... y un buen montón de cosas.
- Vale. Están echando “2001, odisea en el espacio” y mi primo me la ha recomendado.
- ¿Esa de que va?
- Es del espacio.
- Está bien, me tienes que dar tu número de teléfono para quedar.
Esa tarde, todavía algo anonadada, intento asimilar que Juanlu me ha pedido salir. A mí... no a otra... a mí. Parece que realmente le gusto. Me miro en el espejo ¿Seré guapa y no me había dado cuenta?
Empecé a salir con Juanlu, me había convertido en su chica y mi “status social” en el insti cambió por completo.
Y mis notas también.... hasta que un buen día...
(continuará... siento haceros esto, pero el tiempo se me acaba)
Felices Reyes a todos.
1 comentario:
Comentario:
Pero como osas dejarnos a medias!!!???
Si es queeeee.... yo era tb el empollón, pero al llegar a BUP cambié.. a peor... aunque seguía siendo el más tímido de la clase, eso sí ;)
Monty 5 Enero, Miércoles 00:24 (Correo) (Web)
Comentario:
Yo también era bastante cortadillo y espinilloso, pero afortunadamente tenía amigos muy divertidos y lo pasé bastante bien en el instituto, aunque a medida que pasaron los años las notas decayeron bastante.
Y, casualidades de la vida, conocí a una mujer muy importante para mi mediante los logaritmos :-)
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SegFault
SegFault 4 Enero, Martes 20:47 (Correo) (Web)
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