lunes, 27 de diciembre de 2004

Sólo han sido cinco años

Cuando tienes 16 años, un buen día encuentras los prospectos de la medicación que toma tu padre para esa molesta tos que tiene y al leerlos, deduces que esa medicación es para un tumor... Tienes miedo, muchísimo miedo.

Tienes 16 años, y solo desde hace 5 intentas conocerle, descubrir ese padre que un buen día se fue de tu lado y la razón de porqué a ti no te llevó y a tu hermano si. Por qué tomó esa decisión. Por qué te arrancó de su lado. Y te sientes culpable, seguramente hiciste algo mal. ¿Pero que mal podrías hacer con 3 años? Y Por qué un buen día volvía y te arrancaba de nuevo de esa vida a la que te habías adaptado sin él. Sin ellos... porqué también había una madre y un hermano. Y Tenías que adaptarte de nuevo, a conocerle: a él, a tu padre, a ella, a tu madre, y a ese hermano con el que siempre soñabas jugar y que ahora resulta que no te quiere a tu lado... porque él también tiene miedo de ti y de que le quites la atención que ha tenido en exclusiva de tus padres... sus padres.

Pero solo han pasado 5 años y ahora quizás se vaya de nuevo de tu lado. Tiene un tumor y toma una medicación que solo es para calmarle el dolor, porque no le va a curar. No tiene cura.

Y te sientes mal, porque todos esos 5 años te has dedicado a enfrentarte a él, no a conocerle. Ha hacerle sentir la culpa de que te abandonara siendo tan pequeña. Ha intentar llamar su atención provocando a tu hermano. Y a esconderte, de él, no quieres que te conozca, que se de cuenta de lo vulnerable que eres, de que necesitas su amor, una sonrisa y una palabra amable... un “bien hecho, hija” cuando le presentas esas notas tan fantásticas.

Tienes 16 años y no tienes tiempo, se ha acabado prácticamente sin darte cuenta.

Ya ni siquiera puede hablar, solo mirarte.

Y descubres que sus ojos sonríen al mirarte.

Han pasado 21 años, y sigo buscando ojos que sonrían al mirarme. Sigo necesitando esos ojos.

Te echo de menos.

1 comentario:

Wendeling dijo...

Comentario:
Seg acepto tus muestras de apoyo y sí, ese fue uno de esos momentos que siguen doliendo.

Aunque en ese momento pensé que no podía haber algo que doliera más, cuando alguien pierde a sus padres... años después aprendí que si hay dolores más grandes.

Besos y gracias, de verdad... por todo.
Wendeling 30 Diciembre, Jueves 19:55

Comentario:
Desde que lei la historia llevo dandole vueltas a qué poner, de hecho incluso escribí algunas líneas en este cuadro pero no las mandé.

Soy muy malo para dar cariño o dar apoyos, es uno de mis defectos (posiblemente de los más gordos) como podrán decirte quienes lo han necesitado de mi, que realmente me cuesta arrancarme. Y quería decir algo que fuese sentido, y que te ayudase de alguna forma o que te aliviara o no se... pero no me sale. Se que es un recuerdo y que quizás no sea el más doloroso, o sí ¡yo que se!

Pero bueno a falta de pan buenas son tortas, así que al menos estas líneas y un abrazo muy fuerte.

--
SegFault
SegFault 29 Diciembre, Miércoles 19:02

Comentario:
Andrea: captado al completo. Besos de esta maia para ti y esos ojos que se que te sonríen al mirarte.

Dragón Negro: llevo muchos años buscando esos ojos, en ocasiones los he encontrado, pero ha durado tan poco... Mi carta a los reyes está mandada. Ojalá la lean. Besos.
Wendeling 28 Diciembre, Martes 18:29

Comentario:
es una historia triste la que cuentas, siempre es bonito reflejarte en unos ojos que te sonrian, no hay mejor regalo para estas fiestas que eso, le pediremos a los reyes magos ojos que nos sonrian...

besitos dulce maia!!!
dragon negro 28 Diciembre, Martes 17:16

Comentario:
cuando hables con alguien que te aprecie (de verdad) mírale a los ojos, sonríele, y te sonreirán con sinceridad. ahora, la persona, te tiene que querer de veras para hacerlo...

no sé si me entiendes...

saluditos
andrea 28 Diciembre, Martes 16:07