miércoles, 11 de noviembre de 2009

"Forastero en Tierra Extraña"

Leyendo a Robert A. Heinlein en "Forastero en Tierra Extraña" me tropiezo con el siguiente párrafo:

- ¿Qué elemento ha cambiado?
Unas expresión de infelicidad se extendió por el rostro de Caxton. Al cabo de un momento dijo:
- Tienes razón, Jubal... el motivo fue Gill. Porque la amo.
- Te acercas. Pero no diste en el centro de la diana.
- ¿Eh?
- El amor no es la emoción que originó tu huida, ¿qué es el "amor", Ben?
- ¿Qué? ¡Oh, vamos, abandona ese tema! Mira con las que me sales. Todo el mundo, desde Shakespeare a Freud, se ha enzarzado con eso; nadie ha dado la respuesta. Todo lo que sé es que duele.
Jubal sacudió la cabeza.
- Te daré una definición exacta. "Amor" es la condición en la que la felicidad de otra persona resulta esencial para la de uno mismo.
- Acepto eso... -silabeó Ben, despacio-, porque es precisamente lo que siento hacia Gill.
- Bueno. Luego aseguras que se te revolvió el estómago y emprendiste la retirada, empavorecido, a causa de la necesidad de hacer feliz a Gill.
- ¡Eh, aguarda un momento! No dije que...
- ¿O se trataba de alguna otra emoción?
- Simplemente dije que... -Caxtono se interrumpió-. ¡De acuerdo, estaba celoso! ¡Pero, Jubal, hubiera jurado que no! Tenía el convencimiento de haberla perdido... acepté el hecho hace tiempo... Rayos, Mike no dejó de caerme simpático por ello. Los celos no conducen a ninguna parte.
- A ninguna parte agradable para uno, cierto. Los celos constituyen una enfermedad, el amor es la condición sana. El cerebro inmaduro confunde a menudo un sentimiento con otro, presupone que a más amor, más celos... cuando la verdad es que ambas emociones son incompatibles; una apenas deja sitio a la otra. Las dos al mismo tiempo producen un torbellino insoportable... y absorbo que ese fue tu caso, Ben. Cuando los celos levantaron la cabeza fuiste incapaz de mirarlos cara a cara... y emprendiste la huida.


Siempre he defendido que si amas realmente a una persona, si estás seguro de su amor, es enfermizo sentir celos. Si amas a una persona, no le haces daño con tus celos. Me acusaron de no saber amar de verdad cuando afirmé que no soy celosa. Me afirmaron por activa y por pasiva que celos y amor estaban unidos, que eran lo mismo.

Doy las gracias a Heinlein por saber decir tan acertadamente en este diálogo lo que realmente siempre he sentido.

Si amas de verdad, su felicidad estará siempre por encima de tus sentimientos.

Celos y amor son incompatibles.

Si amas, respetas al ser amado. Si sientes celos, has perdido el respeto que todo ser humano se merece.


sábado, 7 de noviembre de 2009

A fuego lento

Hoy por hoy me considero una mujer afortunada.

Dos hijas que crecen.

Un amor con futuro.

¿Qué más pedir?

Mientras caminaba dirigiéndome a mi trabajo me dio por pensar. Hay situaciones que solo se pueden vivir ocasionalmente o quizás una sola vez en la vida. Y yo tengo la suerte de volver a vivir la ilusión de preparar una vida con alguien que amo.

Ilusión por organizar la casa, por ver como se puede cambiar la decoración, por imaginar que tal quedará esto aquí o allí. Cambiar los muebles demasiados gastados, buscar otros. Hacer cuentas... y sobre todo sonreir.

Esa sonrisa bobalicona que no se me borra de la cara, porque estamos en la última cuenta atrás...

Y recordar como empezó todo. Tan despacito, cocinándose casi sin darnos cuenta.

¿Cuándo nos enamoramos?

No lo sé exactamente, solo el recuerdo de descubrir la sensación un buen día. Él estaba ahí, a mi lado, apoyándome cuando lo necesitaba, ofreciendo su mano si hacía falta. No busqué, no buscamos, sencillamente nos encontramos. Descubrir su mirada, sentir la mía sobre él.

Saber que no estábamos solos.

Por fin el camino llega a su fin... o tal vez al comienzo de uno nuevo. Porque la vida no acaba, sigue, reinventándose constatemente; Y en unos días acompañada. Reinventándonos momento a momento, amando, sin dejar de sentir; a pesar de las dificultades; porque estaremos juntos.

Y justo cuando llegaba a mi conclusión, en mis oídos sonó una canción. Inesperada pero precisa.

Me hizo sonreir, seguir más animada... a fuego lento en un par de semanas.