sábado, 27 de febrero de 2010

Un toque de atención

He recibido un toque de atención desde casa... bueno, especificando, desde el otro lado de la cama... por llevar tanto tiempo sin actualizar.

No tengo disculpa.

Un mes sin escribir, nunca me había pasado.

Y ahora me cuesta volver a coger el ritmo...

Podría decir en mi descargo que entre trabajo, la recuperación de la operación de mi madre, cuidar a las leonas, llenarme de sentir (ejemmm....) de el gatito... no me he dado cuenta del paso del tiempo, pero sería mentira. Sabía que pasaban los días, tenía ideas para escribir, me ponía delante de la pantalla... y me costaba escribir en un ordenador que no es el mío.

Absurdo, lo sé.

Pero no me siento a gusto sintiendo como me leen por encima del hombro (léase mi madre quejándose de que pierdo el tiempo "jugando" con el ordenador; léase alguna de las leonas quejándose que ocupo el ordenador cuando ellas quieren cogerlo; léase miedos varios tontos).

Quiero, necesito, mi rincón para escribir; que no me llamen la atención; no estar pendiente de peleas de adolescentes tontas o de si me necesitan. Necesito dejar un post a medio escribir durante horas y después retomarlo justo cuando me llega la inspiración y sin tener que quitar a nadie de mi rincón.

Y no me preocupa perder eso, mi rincón de escribir, si lo cambio por lo que tengo ahora mismo. Por ver una sonrisa en los ojos al mirarme, por un abrazo al dormir, por "te quiero" cuando lo necesito, por una mano agarrado a la mía.

Así que quizás vuelva a tardar en subir un post al blog, pero no me voy sin despedirme, solo ando más lenta al escribir.

lunes, 1 de febrero de 2010

"Traición" de Scott Westerfeld

Traición llegó a mis manos por culpa de mi hija pequeña. Le llamó la atención la cara que aparecía en la portada y la sipnosis de la contraportada. Como soy una madre débil que siempre cede a los caprichos literarios de mis hijas, opté por regalárselo.

Craso error conociéndola.

Ella leyó la primera página y abandonó el libro.

Pero yo siento debilidad por los libros que otras personas abandonan y olvidan. Siempre doy oportunidades porque me gusta decidir por mi misma y así he descubierto pequeñas joyas. Traición puede llegar a convertirse en una de ellas. Por de pronto ha ganado veintidós premios literarios. Ha vendido 2 millones de copias en USA (40.000 más o menos en nuestro país) y la 20th Century Fox espera realizar una película el próximo año.

Entiendo la reacción de mi hija pequeña, porque las primeras frases del libro no es que sean muy atractivas visualmente:

“El cielo de principios de verano tenía el color rosa del vómito de gato.
Por supuesto, pensó Tally, para que los tonos rosados fueran los adecuados habría que darle al gato durante un tiempo sólo comida para gatos con sabor a salmón. Lo cierto es que las nubes, que se deslizan a velocidad vertiginosa, parecían peces por efecto del viento que les dibujaba escamas…”


Pero enseguida uno es capaz de involucrarse en ese mundo futuro de Tally, un futuro tan cercano que prácticamente rozas con las manos y que no crees imposible por mucho horror que sientas al descubrirlo.

¿Quién sería capaz de rechazar una operación estética que te ofrece los dirigentes de tu ciudad gratuitamente a todos sus ciudadanos al cumplir los 16 años? Los adolescentes esperan impacientes su cumpleaños dieciseisavo en que repararán sus defectos físicos y les dejaran vivir en “Nueva Belleza”, donde siempre hay fiestas y diversiones para todos.

Tally Youngblood cuenta los días para su cumpleaños, imaginándose constantemente cuando sea una perfecta después de su operación: ojos grandes y labios gruesos como los de un niño, piel suave y clara, rasgos simétricos, altura, color de pelo, sin cicatrices físicas,… Durante esa espera conoce a otra chica que casualmente cumple el mismo día que ella, Shay, que se convierte en su mejor amiga.

El día del cumpleaños se acerca, Tally y Shay discuten cuando la última le cuenta que no quiere convertirse en perfecta, que va a escapar y unirse a un grupo de imperfectos que viven a espaldas de la ley, en un lugar llamado “El humo”. Allí viven los insurrectos, los contrarios a la ley que impone la perfección del cuerpo.

Tally se enfrenta de nuevo sola a su próxima operación. Llega el día, todo preparado, ilusionada, por fin será una mujer guapa y perfecta y vivirá en “Nueva Belleza” y acudirá a fiestas, como todos los nuevos perfectos adolescentes… Pero no. Aparece la policía que la descubre como amiga de Shay, la última chica que ha desaparecido y le impone una condición a Tally para poder operarse: tiene que traicionar a su amiga y contarles todo lo que sepa sobre “El humo” y los insurrectos.

¿Será capaz de traicionarla por ser perfecta? Y tú, ¿traicionarías a tus amigos por conseguir lo que más deseas en la vida?

Empieza la aventura. Y aunque por momentos me recuerda constantemente a “La fuga de Logan” de William F. Nolan y George Clayton Johnson, no deja de tener su originalidad, acción y credibilidad en ese mundo de guapos al que posiblemente nos dirigimos.

Y también comienza mi bombardeo constante para que mi hija pequeña, esa misma que hizo que comprara y me introdujera en el mundo de guapos de Scott Westerfeld, lea por fin esta pequeña joya juvenil, en el que belleza y perfección física no significa precisamente el objetivo final a conseguir.




Scott Westerfeld, autor de Traición, nace en Texas (Estados Unidos) en 1963, aunque ha transcurrido su vida entre Nueva York y Sidney. Casado con una escritoria australiana, Justine Larbalestier, desde 2001. No solo es conocido como escritor, sino también como compositor de música de danza moderna. Licenciado en filosofía ha trabajado también como negro de distintas editoriales y creado software educativo para niños. En mi casa lo calificarían como hombre multiusos… bromas aparte.



Traición ( publicada en España en 2008) es el primer libro de la saga literaria continuada con Perfección (del 2009) y Especiales (previsto para marzo del 2010). La saga finaliza con la obra Extras, situada en el mismo futuro, pero con distintos protagonistas.